Diferencia salarial del 16 por ciento: ver.di exige equidad en las remuneraciones entre hombres y mujeres
La disparidad en los ingresos entre los trabajadores y las trabajadoras en Alemania se sitúa

todavía en un 16 por ciento durante el año 2026. Aunque representa una ligera reducción en comparación con el último lustro, constituye una situación inaceptable que el tejido empresarial continúe desfavoreciendo económicamente a las mujeres. Los sutiles avances recientes se deben, fundamentalmente, al incremento del salario mínimo legal – un beneficio que impacta de manera directa en la población femenina – y a las mejoras logradas en las negociaciones colectivas. No obstante, el sector corporativo a nivel general parece no haber asimilado la importancia de la igualdad en los sueldos, según lo expresado por Silke Zimmer, miembro de la junta directiva federal de ver.di y responsable del área de equidad, con motivo del Equal Pay Day 2026.
Trabajo en Alemania: brecha salarial es del 16 por ciento
Incluso al realizar las mismas funciones y tareas, las mujeres perciben, en promedio, un seis por ciento menos de remuneración. Esto se traduce en una discriminación salarial directa y un escenario insostenible. Por esta razón, se solicita con urgencia al Gobierno Federal que acelere la transposición de la Directiva de Transparencia Retributiva de la Unión Europea a la legislación nacional. Con respecto a esto, Zimmer enfatiza: “Esperamos la aplicación rigurosa de las directrices de la Unión Europea, ya que de este modo los empleadores estarían finalmente obligados a revisar sus prácticas salariales, detectar las desigualdades y eliminarlas”.
Asimismo, el ámbito político tiene la obligación de optimizar de forma efectiva el entorno estructural que afecta a las trabajadoras. Las oportunidades de desarrollo profesional para las mujeres siguen siendo limitadas, debido principalmente al reparto inequitativo de las tareas de cuidado familiar y a la escasez de servicios de guardería y redes de apoyo. En lugar de resolver estas deficiencias, las propuestas actuales del Gobierno Federal se orientan a extender la jornada laboral diaria o a restringir el derecho al empleo de tiempo reducido. Estas medidas no solucionan los problemas de fondo y solo incrementan la presión sobre el sector femenino; quien deba atender a sus hijos al mediodía por falta de guarderías no puede simplemente abandonar la jornada reducida. De hecho, una gran parte de las mujeres desearía aumentar sus horas laborales, pero se enfrentan a una falta de ofertas de tiempo completo – como ocurre en el sector comercial – o a un entorno social que lo dificulta.
Por lo tanto, es indispensable que las autoridades pongan en marcha normativas que refuercen la cobertura de los convenios colectivos. Los sueldos regulados por sindicatos son la única protección real contra las arbitrariedades; por ello, ver.di solicita facilidades para declarar los convenios de aplicación general obligatoria. De igual manera, se debe prohibir que las corporaciones que no respetan los acuerdos tarifarios pertenezcan a las asociaciones patronales, y se requiere la aprobación de una ley de fidelidad salarial para la adjudicación de contratos públicos.
En la actualidad, apenas la mitad de la fuerza laboral en Alemania se encuentra respaldada por un convenio colectivo. Esta cifra es considerablemente menor en los sectores económicos con alta presencia femenina; en el comercio minorista, por ejemplo, la cobertura alcanza apenas el 23 por ciento.
ver.di – Sindicato Unificado de Servicios













