El uso laboral de la Inteligencia Artificial está ganando una enorme relevancia
Una encuesta de la Asociación TÜV revela: El uso laboral de la Inteligencia

Artificial está ganando una enorme relevancia. Cuatro de cada cinco trabajadores buscan información con ayuda de la IA, casi uno de cada dos redacta textos y uno de cada diez programa. Sin embargo, los empleados suelen utilizar esta tecnología sin pautas claras y sin la capacitación adecuada.
La inteligencia artificial (IA) se está convirtiendo en la nueva normalidad de la rutina laboral. Actualmente, casi la mitad de la fuerza laboral (45 por ciento) utiliza Inteligencia Artificial en su empleo. Así lo demuestra una encuesta representativa de Forsa encargada por la Asociación TÜV, realizada entre 1,005 personas mayores de 16 años, de las cuales 587 son económicamente activas.
Según el estudio, el 60 por ciento de los trabajadores prevé que la IA jugará un papel importante o muy importante en su actividad profesional dentro de cinco años. El año pasado, esta cifra se situaba en el 53 por ciento, lo que representa un aumento de 7 puntos porcentuales.
“La inteligencia artificial se está transformando en un componente fijo del mundo laboral”, afirma el Dr. Joachim Bühler, director general de la Asociación TÜV. “Este cambio no solo afecta a tareas individuales, sino a procesos de trabajo completos. Por ello, las empresas deben gestionar activamente el uso de la IA, establecer reglas claras y preparar a sus empleados para las nuevas exigencias”.
De acuerdo con la encuesta, casi cuatro de cada cinco trabajadores (78 por ciento) emplean la IA para buscar información; el 46 por ciento, para redactar o mejorar textos; el 41 por ciento, para desarrollar nuevas ideas; y el 19 por ciento, para crear imágenes o videos. Aplicaciones más complejas son menos comunes, tales como realizar cálculos (13 por ciento), generar código de programación (11 por ciento) o analizar bases de datos con ayuda de la IA (10 por ciento).
Un tercio teme que la IA ponga en riesgo su propio empleo
Según los resultados del estudio, la creciente importancia de la IA viene acompañada de cierta incertidumbre. Un tercio (33 por ciento) de la población activa asume que su propio puesto de trabajo podría ser sustituido total o parcialmente por la IA generativa.
No obstante, la mayoría (65 por ciento) no prevé un reemplazo absoluto, sino principalmente transformaciones en su rutina laboral. Las tareas se verán cada vez más respaldadas, aceleradas o parcialmente automatizadas por la IA. Al mismo tiempo, aumentan las exigencias para los empleados, por ejemplo, al formular instrucciones (“prompting”), clasificar los resultados y evaluar críticamente los contenidos.
Resulta llamativa la diferencia entre géneros: el 36 por ciento de los hombres considera que su actividad es reemplazable, frente al 29 por ciento de las mujeres.
“Esto demuestra que el impacto de la IA en el empleo se percibe de maneras muy distintas”, señala Bühler. “El nivel de amenaza que sienten los colaboradores depende de su campo de actividad, de sus tareas específicas y de su entorno profesional”.
Faltan reglas sobre IA y capacitación para los empleados
La IA generativa ya llegó a la mayoría de las áreas del día a día laboral, muchas veces más rápido de lo que los empleadores logran estructurar pautas claras. Solo un tercio (32 por ciento) de los empleados asalariados afirma que en su empresa existen directrices concretas para el uso de la IA. Una prohibición explícita es la excepción, con apenas el 5 por ciento.
Por otro lado, un poco más de la mitad de los trabajadores (54 por ciento) asegura que no existen ni reglas ni prohibiciones en su entorno laboral, mientras que un 8 por ciento no supo responder a la pregunta.
“Muchos empleados carecen de una guía vinculante sobre el manejo de la inteligencia artificial”, afirma Bühler. “Aquí los empleadores deben reaccionar implementando pautas claras para el uso de esta tecnología”.
Donde faltan reglas claras, la capacitación continua también suele quedar en el olvido. Como consecuencia, el uso de la IA ocurre frecuentemente sin una preparación sistemática. Solo el 38 por ciento de quienes utilizan la IA a nivel profesional ha realizado alguna formación. De este grupo, el 30 por ciento recurre a opciones gratuitas o al aprendizaje autodidacta, como tutoriales, videos o podcasts. Apenas el 8 por ciento aprovecha programas de formación de pago, tales como seminarios o talleres.
Cuando se recurre a este tipo de formación, en la gran mayoría de los casos (82 por ciento) el empleador asume los costos; no obstante, casi una quinta parte de los trabajadores (19 por ciento) cubre los gastos de capacitación de su propio bolsillo.
“En materia de formación continua en IA, Alemania sigue siendo un país en vías de desarrollo”, advierte Bühler. “Muchos empleadores aún no han creado las condiciones marco adecuadas para la implementación de la IA. No basta con que los empleados utilicen las tecnologías; también deben saber cómo hacerlo de forma segura y responsable. Las empresas tienen que corregir el rumbo en este aspecto”.
Confianza limitada en los resultados de la IA
A pesar de su creciente adopción, no se confía ciegamente en la IA generativa en la rutina diaria de trabajo. Desde la perspectiva de los usuarios, la calidad de los resultados depende en gran medida de la precisión con la que se formule la instrucción o tarea (88 por ciento).
Al mismo tiempo, el 69 por ciento señala que debe verificar o complementar las respuestas obtenidas. Más de la mitad critica la falta de fuentes (56 por ciento) o la entrega de resultados poco específicos que requieren una edición posterior (55 por ciento). Además, el 31 por ciento reporta contenidos erróneos, falsos o desactualizados.
“La IA es una herramienta potente, pero debe utilizarse de forma correcta. Los resultados suelen parecer lógicos, pero no por ello son confiables de manera automática”, explica Bühler. “Con la expansión de la IA en el entorno laboral, aumenta la responsabilidad al gestionar sus resultados. Especialmente en el contexto profesional, los contenidos deben ser evaluados y analizados con un enfoque crítico”.
Nota metodológica: Los datos se basan en una encuesta representativa de Forsa realizada por encargo de la Asociación TÜV entre 1,005 personas mayores de 16 años, que incluye a 587 personas económicamente activas. El estudio se llevó a cabo del 20 al 26 de octubre de 2025. Las preguntas formuladas fueron: “¿Qué papel considera que jugará la inteligencia artificial en su actividad profesional dentro de cinco años?”, “¿Considera que su actividad laboral es sustituible total o parcialmente por la IA generativa?”, “¿Existen pautas concretas o alguna prohibición para el uso de la IA generativa en su empresa?”, “¿Utiliza la IA generativa con fines profesionales?”, “¿Ha realizado capacitaciones para el uso profesional de la IA generativa?”, “¿Hasta qué punto está de acuerdo con las afirmaciones sobre la calidad de los resultados de la IA generativa?”.
Acerca de la Asociación TÜV: Como TÜV-Verband e.V., representamos los intereses políticos de las organizaciones de inspección TÜV y fomentamos el intercambio técnico entre nuestros miembros. Promovemos la seguridad técnica y digital, así como la sostenibilidad de vehículos, productos, plantas industriales y servicios. Nuestra labor se basa en estándares universales, inspecciones independientes y capacitación continua calificada. Nuestro objetivo es mantener el alto nivel de seguridad técnica, generar confianza en el mundo digital y preservar nuestros medios de subsistencia. Para ello, mantenemos un diálogo constante con la política, las autoridades, los medios de comunicación, las empresas y los consumidores.
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