Salario mínimo: la Directiva de la UE contribuye a un desarrollo dinámico en gran parte de Europa
El salario mínimo está aumentando, tanto en Alemania como en los países vecinos: en la

Unión Europea, 20 de los 22 países con un salario mínimo legal lo han incrementado a principios de 2026 oder, como en el caso de Grecia y Luxemburgo, ya en el transcurso del año 2025. En promedio (mediana), los salarios mínimos en la UE aumentaron nominalmente un 5,6 por ciento en comparación con el año anterior. Incluso después de deducir la inflación, a los empleados que trabajan con el salario mínimo les queda, en promedio, un aumento salarial real del 2,9 por ciento. Por lo tanto, los incrementos siguen siendo fuertes en toda Europa y, a diferencia del año anterior, esto también se aplica a Alemania. El nuevo informe sobre el salario mínimo del Instituto de Ciencias Económicas y Sociales (WSI) de la Fundación Hans Böckler atribuye también esta dinámica continua en gran parte de la UE a la influencia de la Directiva Europea sobre Salarios Mínimos.
Debido al aumento a 13,90 euros a partir del 1 de enero de 2026, el salario mínimo en Alemania sube nominalmente un 8,4 por ciento, es decir, con mayor fuerza que en la mayoría de los demás países europeos. El trasfondo de esto es la buena evolución de los salarios bajo convenio colectivo en los últimos años, la cual fue tomada en cuenta por la Comisión del Salario Mínimo en su última decisión de ajuste. Además, influye el hecho de que el incremento nominal para 2024 (+3,3 %) y 2025 (+3,4 %) —aprobado en su momento por la Comisión del Salario Mínimo contra los votos de los sindicatos— resultara sumamente escaso en un contexto de aumento de precios.
“El aumento significativo del salario mínimo a principios de año es un éxito de negociación de los sindicatos”, afirma el Dr. Malte Lübker, experto en salario mínimo del WSI y coautor del informe. “Dado que las tasas de inflación se han normalizado nuevamente, esto se traduce en ganancias de ingresos reales para más de seis millones de empleados”.
El salario mínimo alemán en el promedio de Europa Occidental
Con el nuevo salario mínimo, Alemania se sitúa en el promedio de los países de Europa Occidental. En Luxemburgo, el tradicional líder, el salario mínimo se encuentra actualmente en 15,63 euros, seguido por los Países Bajos (14,71 euros) e Irlanda (14,15 euros). En los puestos detrás de Alemania se encuentran Bélgica (13,08 euros) y Francia (12,02 euros). En Gran Bretaña, país que ya no pertenece a la UE, el salario mínimo equivale actualmente a unos 14,25 euros y aumentará a partir del 1 de abril de 2026 a un equivalente aproximado de 14,83 euros. En los países del sur de Europa, como España (8,63 euros), Portugal (6,35 euros) y Grecia (5,93 euros), rigen salarios mínimos más bajos.
Los países de Europa del Este, como Eslovenia (8,57 euros), Polonia (7,41 euros) e Lituania (7,05 euros), han aumentado significativamente sus salarios mínimos en los últimos años, por lo que la brecha con Europa Occidental se ha reducido. Las diferencias son aún menores, incluso dentro de Europa Occidental, si se relacionan matemáticamente los salarios mínimos, de forma aproximada, con el coste de vida. El último lugar dentro de la UE lo sigue ocupando Bulgaria, con un salario mínimo actual de 3,74 euros. En Austria, Italia y los países nórdicos de la UE no existe un salario mínimo legal, ya que allí los convenios colectivos ofrecen una protección integral contra los salarios bajos. En estos países, la cobertura de los convenios colectivos supera el umbral del 80 por ciento y está respaldada legalmente por diferentes vías.
El valor de referencia define los aumentos del salario mínimo – en Alemania la ley va por detrás de la práctica
Si se comparan los respectivos salarios mínimos con el nivel salarial nacional, el panorama cambia: como porcentaje del salario medio – es decir, el valor en el centro de la distribución salarial que la divide en dos mitades del mismo tamaño -, Francia (62,5 %), Eslovenia (60,8 %), Polonia (59,1 %) y Portugal (58,9 %) registran los salarios mínimos más altos con datos del año 2024, según los cálculos de la OCDE. El año 2024 es el más reciente para el cual se dispone de datos comparativos internacionales. Por lo tanto, los cuatro países se encuentran cerca del valor de referencia para salarios mínimos adecuados del 60 por ciento del salario medio, el cual está consagrado en la Directiva Europea sobre Salarios Mínimos. Como muestra el informe sobre el salario mínimo del WSI, muchos países de la UE ya han incorporado a su legislación nacional este valor de referencia o valores comparables – como el 50 por ciento del salario promedio – como pauta para futuros ajustes del salario mínimo.
Este nuevo valor de referencia también desempeñó por primera vez un papel decisivo para la Comisión del Salario Mínimo alemana en su última toma de decisión: el salario mínimo de 14,60 euros, que entrará en vigor el 1 de enero de 2027, corresponde a un buen 60 por ciento del salario medio de los empleados a tiempo completo de abril de 2025. Estos eran los datos más recientes de los que disponía la Comisión al momento de tomar la decisión. Sin embargo, dado que los salarios seguirán aumentando hasta 2027, se prevé que el salario mínimo alemán continúe sin alcanzar el valor de referencia con un 58,4 por ciento del salario medio en ese entonces, según los cálculos del Instituto de Investigación sobre el Mercado Laboral y las Profesiones (IAB). El informe sobre el salario mínimo del WSI señala, además, resultados de investigaciones recientes según los cuales los salarios mínimos más altos no han provocado pérdidas medibles de empleo.
Alemania presenta una situación única en Europa, ya que el valor de referencia está regulado únicamente en el reglamento interno de la Comisión del Salario Mínimo. Esto le ha valido a la Comisión la acusación de exceder su mandato legal. “Aunque tales ataques no están justificados, a la larga dañan la reputación de la Comisión del Salario Mínimo”, afirma la Prof. Dr. Bettina Kohlrausch, directora científica del Instituto de Ciencias Económicas y Sociales (WSI) de la Fundación Hans Böckler. “En Alemania también necesitamos claridad jurídica. El legislador debe actuar ahora e incluir el valor de referencia en la Ley del Salario Mínimo”.
Necesidad de acción también en la cobertura de los convenios colectivos
En general, el informe sobre el salario mínimo del WSI constata una consolidación de la nueva política europea de salarios mínimos. Después de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declarara en noviembre de 2025 que la Directiva Europea sobre Salarios Mínimos es conforme con el derecho europeo en principio, el informe señala que ahora lo importante es la implementación nacional. El objetivo de la directiva, además de la aplicación de salarios mínimos adecuados, es el fortalecimiento de la cobertura de los convenios colectivos. Para ello, los países en los que la cobertura de los convenios colectivos se situaba por debajo del 80 por ciento debían elaborar, antes de finales de 2025, un plan de acción con medidas concretas para aumentar dicha cobertura y presentarlo ante la Comisión Europea. Esto también aplica para Alemania, donde la cobertura de los convenios colectivos se situaba en 2024 en apenas el 49 por ciento de los empleados, según datos de la Oficina Federal de Estadística.
Alemania ha permanecido en mora a este respecto y, a pesar de las normativas jurídicas europeas vinculantes, aún no ha presentado ningún plan de acción. “El gabinete federal debe aprobar el plan de acción nacional para el fortalecimiento de la cobertura de los convenios colectivos lo antes posible y luego ejecutarlo”, afirma el Prof. Dr. Thorsten Schulten, científico del WSI y coautor del informe sobre el salario mínimo del WSI.
Fundación Hans Böckler













