Empresas alemanas siguen apostando por la formación
La situación económica de Alemania continúa planteando importantes desafíos para las empresas,

pero existe un ámbito en el que el compromiso empresarial se mantiene sorprendentemente firme: la formación profesional en Alemania. Aunque muchas compañías afrontan una economía débil, elevados costos y dificultades para encontrar candidatos adecuados, la disposición a formar nuevos profesionales no ha desaparecido.
La encuesta de formación profesional de 2026 de la Cámara Alemana de Industria y Comercio (DIHK), realizada entre aproximadamente 14.000 empresas de diferentes tamaños y regiones, muestra precisamente esta combinación de dificultades y compromiso. Los resultados revelan que actualmente son más las empresas que reducen su número de plazas de formación que aquellas que lo amplían. Sin embargo, siete de cada diez empresas que ofrecen formación mantienen el número de plazas o incluso ofrecen más que el año anterior.
Este dato tiene especial importancia para quienes observan el mercado laboral alemán desde la perspectiva de las oportunidades profesionales. La economía puede atravesar períodos complicados, pero las empresas siguen considerando la formación de nuevos trabajadores como una inversión necesaria para su futuro.
La directora general de la DIHK, Helena Melnikov, resumió esta situación con una frase especialmente significativa: «La formación profesional es una receta de éxito, pero necesita buenas condiciones generales».
Una contradicción que explica mucho sobre el mercado laboral
Los resultados muestran una contradicción interesante. Por un lado, las empresas tienen dificultades económicas y algunas están reduciendo sus planes de formación. Entre aquellas que esperan una evolución negativa de sus negocios, cuatro de cada diez han disminuido su oferta de plazas. Por otro lado, la mayoría de las empresas formadoras mantiene o aumenta sus oportunidades para jóvenes.
Esta aparente contradicción tiene una explicación económica bastante clara. Una empresa puede reducir inversiones a corto plazo cuando las perspectivas son inciertas, pero al mismo tiempo sabe que necesitará trabajadores cualificados cuando la actividad vuelva a crecer. La formación profesional en Alemania, por tanto, no solamente responde a las necesidades actuales de las compañías, sino también a sus necesidades futuras.
Para una empresa, formar a una persona significa dedicar tiempo y recursos a desarrollar competencias profesionales que posteriormente pueden permanecer dentro de la organización. Para el joven que recibe esa formación, significa adquirir experiencia práctica al mismo tiempo que desarrolla una cualificación reconocida dentro del sistema profesional alemán. Precisamente esta combinación entre formación y práctica constituye una de las características centrales del sistema dual alemán.
El problema no es la falta de plazas, sino la falta de candidatos adecuados
Uno de los aspectos más relevantes de la encuesta es que el problema del mercado de formación profesional dual no se limita a la cantidad de plazas disponibles. Muchas empresas tienen dificultades para encontrar candidatos que consideren adecuados para ocuparlas.
Durante el año anterior, prácticamente una de cada dos empresas formadoras no consiguió cubrir todas las plazas que había ofrecido. En dos tercios de estos casos, la principal dificultad fue la ausencia de candidatos apropiados.
Esta situación resulta especialmente significativa porque demuestra que existe una diferencia entre una plaza disponible y una oportunidad profesional realmente accesible. Una empresa puede necesitar trabajadores y ofrecer formación, pero eso no significa automáticamente que cualquier candidato pueda comenzar la formación sin preparación suficiente.
Las empresas señalan especialmente deficiencias en competencias básicas. Aproximadamente la mitad de las compañías observa problemas relacionados con el comportamiento laboral y social, incluida la capacidad de afrontar las exigencias del trabajo. Una proporción similar identifica dificultades en competencias cognitivas, mientras que alrededor de cuatro de cada diez empresas mencionan deficiencias en matemáticas, alemán o conocimientos económicos básicos.
Las competencias básicas adquieren un nuevo valor
Estos resultados tienen una consecuencia importante para quienes desean iniciar una formación profesional en Alemania. Una buena formación profesional no comienza únicamente con conocimientos técnicos. También requiere fundamentos que permitan aprender, comunicarse y desenvolverse dentro de una empresa.
El conocimiento del alemán ocupa en este contexto una posición especialmente importante. En numerosos entornos profesionales, la comunicación con compañeros, supervisores, clientes y proveedores forma parte de las actividades cotidianas. Por eso, una preparación lingüística adecuada puede facilitar considerablemente la integración en una empresa y el seguimiento de los contenidos de la formación.
Lo mismo ocurre con las matemáticas y otras competencias básicas. Una persona puede tener una gran motivación para aprender un oficio, pero si existen dificultades importantes en conocimientos fundamentales, la empresa tendrá que dedicar recursos adicionales para compensarlas. La buena noticia es que las propias empresas parecen dispuestas a participar en este proceso.
Las empresas también están dispuestas a ayudar
Tres de cada cuatro empresas que detectan déficits entre sus aprendices están abiertas a incorporar jóvenes que comienzan con determinadas dificultades y a apoyarlos durante su formación. Entre las medidas posibles se encuentra, por ejemplo, el refuerzo de conocimientos mediante apoyo educativo.
Esta disposición muestra que las empresas no buscan necesariamente candidatos completamente formados desde el primer día. El propósito de una formación profesional en Alemania es precisamente permitir que una persona desarrolle competencias profesionales dentro de un proceso estructurado de aprendizaje.
Sin embargo, también existen límites. Las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, no pueden asumir indefinidamente responsabilidades que corresponden al sistema educativo. La encuesta plantea así una cuestión más amplia: si Alemania necesita trabajadores cualificados para sostener su economía, también necesita garantizar que los jóvenes lleguen a la formación profesional con una base educativa suficiente.
La conexión entre escuela y empresa será cada vez más importante
Otro aspecto destacado es la necesidad de acercar más estrechamente el mundo educativo y el mundo laboral. Las experiencias prácticas en empresas pueden ayudar a los estudiantes a comprender mejor qué significa una profesión concreta y a reconocer cuáles son sus propias capacidades e intereses.
No se trata solamente de realizar una visita ocasional a una empresa. La propuesta apunta hacia experiencias prácticas más frecuentes y sistemáticas, acompañadas de una cooperación más estrecha entre escuelas, empresas y centros de formación profesional. Para los jóvenes, esto puede tener una ventaja considerable: permite tomar decisiones profesionales basadas en experiencias concretas y no únicamente en ideas generales sobre determinadas profesiones. Para las empresas, puede facilitar el contacto temprano con futuros candidatos.
Esta relación entre educación y empresa resulta especialmente relevante en un país que necesita mantener una oferta suficiente de trabajadores cualificados en Alemania.
La formación profesional también puede ser una base para la carrera
La formación profesional no debe entenderse como una alternativa menor frente a la universidad. Los resultados de la encuesta muestran que las empresas consideran la formación dual una vía sólida para desarrollar profesionales y, en muchos casos, desean conservar a quienes completan su formación.
Alrededor de dos tercios de las empresas encuestadas incorporan a todos sus aprendices después de que terminan su formación. Además, más del 80 % de las compañías afirma estar dispuesta a apoyar a sus antiguos aprendices en futuras etapas de cualificación.
Esto modifica la perspectiva sobre la formación profesional. La finalización de una Ausbildung no tiene por qué representar el final del desarrollo profesional, sino que puede constituir el comienzo de una trayectoria en la que posteriormente se incorporen nuevas cualificaciones, responsabilidades y posibilidades de especialización.
Para quienes buscan oportunidades laborales en Alemania, este aspecto resulta especialmente interesante: el valor de una formación profesional no se limita al momento en que se obtiene la cualificación, sino que puede convertirse en una base para continuar desarrollando una carrera.
Alemania necesita aprovechar mejor su potencial profesional
La encuesta refleja, en definitiva, un mercado de formación profesional sometido a presiones importantes, pero lejos de estar paralizado. Las empresas enfrentan dificultades económicas, costos elevados, burocracia y problemas para encontrar candidatos adecuados, pero siete de cada diez empresas formadoras siguen manteniendo o aumentando su oferta.
El mensaje más importante es que las empresas alemanas necesitan trabajadores cualificados y están dispuestas a invertir en su formación. Al mismo tiempo, el acceso a estas oportunidades depende de que los candidatos cuenten con las competencias básicas necesarias para aprovecharlas.
Para quienes consideran una trayectoria profesional en Alemania, la conclusión es clara. Una buena preparación escolar, conocimientos sólidos de alemán, disposición para aprender y una elección profesional realista pueden convertirse en factores decisivos para aprovechar las oportunidades que ofrece la formación dual.
La formación profesional en Alemania continúa siendo, por tanto, una pieza fundamental del mercado laboral. La economía puede atravesar períodos de incertidumbre, pero las empresas saben que las dificultades actuales no eliminan una necesidad fundamental: preparar hoy a los profesionales que necesitarán mañana.
Y precisamente ahí reside una de las mayores fortalezas de la Ausbildung: mientras una empresa forma a una persona para responder a sus necesidades futuras, el aprendiz adquiere simultáneamente experiencia, conocimientos y una base profesional sobre la que puede construir su propia carrera en Alemania.
Preguntas frecuentes
¿Las empresas alemanas siguen ofreciendo plazas de Ausbildung?
Sí. Aunque algunas empresas han reducido su oferta debido a la situación económica, siete de cada diez empresas formadoras mantienen el número de plazas o incluso ofrecen más que el año anterior.
¿Qué dificultades encuentran las empresas al buscar aprendices?
El principal problema es encontrar candidatos adecuados. Las empresas mencionan especialmente deficiencias en competencias básicas, comportamiento laboral y social, capacidades cognitivas, matemáticas, alemán y conocimientos económicos elementales.
¿La Ausbildung puede convertirse en una carrera profesional a largo plazo?
Sí. La formación dual puede constituir una base para continuar desarrollando una trayectoria profesional. Una parte importante de las empresas incorpora a sus aprendices después de la formación y muchas también están dispuestas a apoyar futuras cualificaciones.














