Los horarios de trabajo flexibles siguen siendo el incentivo más importante en la contratación
Cuando las empresas compiten hoy en día por atraer mano de obra y personal calificado, no

recurren tanto a modelos de trabajo novedosos como incentivos de contratación, sino más bien a aquello que despliega un impacto concreto en el día a día de los empleados. Esta es una de las conclusiones clave de la encuesta Randstad-ifo-HR del primer trimestre de 2026.
Un resumen de los resultados centrales:
- El 76 % de las empresas apuesta por ofrecer horarios de trabajo flexibles en sus procesos de contratación.
- El 66 % recurre a medidas de formación continua (en 2025: 68 %).
- El 57 % ofrece beneficios adicionales como actividades deportivas, boleto de transporte público (Jobticket) o comedor empresarial (año anterior: 60 %).
- El 31 % apuesta por la flexibilidad en el lugar de trabajo.
- El 30 % ofrece una remuneración por encima del promedio.
La organización flexible en el día a día laboral tiene prioridad
“La flexibilidad en el tiempo de trabajo ya no es hoy en día un incentivo más en la contratación, sino —y esto a más tardar desde el COVID— una expectativa firme por parte de los empleados”, afirma Verena Menne, Director Group HR en Randstad Alemania. “Muchos empleadores cumplen con esta expectativa. Y dado que hoy la flexibilidad es posible de diferentes maneras gracias a la digitalización, vale la pena evaluar modelos de trabajo flexibles incluso en empleos que no son los de oficina tradicionales”.
Por el contrario, la semana de 4 días, los años sabáticos o las “workations” (trabajar desde un lugar de vacaciones) desempeñan solo un papel secundario. Estos incentivos son ofrecidos con poca frecuencia por los empleadores encuestados: apenas el 10 % de las empresas apuesta por la semana de 4 días como medida de contratación, el 9 % ofrece años sabáticos (licencias temporales pagadas o no pagadas) y solo el 4 % ofrece “workations”.
Las prioridades cambian en tiempos de incertidumbre
En un contexto de incertidumbre económica general, las medidas de formación continua y los salarios por encima del promedio también ganan importancia. Esto se debe a que no solo fortalecen el margen financiero de los empleados, sino que incrementan su propia competitividad como fuerza laboral en un mercado de trabajo disputado y parcialmente volátil.
“Cuando los trabajadores sienten que el empleador apoya activamente su desarrollo, no solo están más satisfechos en el empleo, sino que suelen estar más motivados y ser más productivos. Las empresas que ofrecen activamente oportunidades de desarrollo ya desde la fase de contratación pueden sumar puntos, especialmente ante candidatos ambiciosos que se involucran de forma proactiva en el día a día laboral”, destaca Verena Menne. “Otro criterio importante es la flexibilidad en el lugar de trabajo; aquí todavía hay una necesidad de ponerse al día en las empresas. Cada vez más trabajadores están dispuestos a laborar de forma remota para un empleador. Quien quiera atraer hoy a los mejores no puede descuidar este aspecto como incentivo para los postulantes”.
Verena Menne, Randstad Alemania














